Suena el despertador cada mañana, comienza un nuevo día y te preparas para salir a tu trabajo. ¿Cómo te sientes cada vez que escuchas la alarma?, ¿te motiva pensar en tu espacio laboral, tu reencuentro con tus quehaceres diarios? ¿te sientes encantado o gruñes cada vez que te acuerdas de las actividades que debes realizar? Si tu respuesta en no, es hora de volver a enamorarte de tu trabajo.

Todo comienza por ese malestar inicial en las mañanas, que luego va transformándose en una rutina diaria y que va haciendo que las personas pierdan el encanto por sus trabajos. El entusiasmo, las ganas de crear y de innovar van quedando atrás. Se va reemplazando por la indiferencia, la desidia y finalmente por el peligroso automatismo. Esta última característica envuelve a la persona, que sólo se limita a “cumplir con sus obligaciones”, y hace que cada día sea igual al otro.

Las personas hemos perdido el sentido real y verdadero de nuestro trabajo. ¿Por qué estamos allí?, ¿cuál es el aporte que hacemos a ese lugar y a la sociedad?, ¿qué de nuestro trabajo nos hace vibrar y emocionarnos?, ¿cuáles han sido los principales logros que hemos obtenido? , ¿cuál fue la última vez que nos alegramos por algo que hayamos logrado?

El desafío actual es justamente volver a recuperar ese sentido profundo. La pregunta es cómo conseguirlo. Los líderes debiesen ser los conductores de esta recuperación del sentido del trabajo, ayudarnos a enamorarnos de nuestro trabajo, ver cómo cada día podemos crecer y desarrollarnos como personas y profesionales, motivarnos a sentir y a vibrar con lo que hacemos. Los expertos en management nos cuentan que una de las actividades más motivadoras es la innovación, allí es donde un profesional o directivo se siente pleno y feliz. Por lo tanto, el camino nos indica que hay que abrir espacios para la creación de proyectos diferentes, que tengan un sentido y un aporte para nuestros negocios, los clientes, la sociedad en general y nosotros mismos.

¿Te imaginas despertando por la mañana, saltando de la cama feliz y encantado porque quieres empezar ya tu día? Si estás viviendo así, es una maravilla, estás enamorado de lo que haces, y puedes contagiarlo a quienes te rodean.