¿Cuánto te cuesta “vender” una idea innovadora, hacer que los otros te sigan o resolver un conflicto cuando las posiciones son extremas? Ser un líder y lograr una influencia positiva en los demás es una habilidad que hay que saber utilizar de forma adecuada. Acá compartimos con todos ustedes algunos métodos que plantea el experto en liderazgo, Stephen Covey.

Qué diferente es recibir una orden de nuestro jefe que escuchar un desafío motivador de parte de un líder. La emoción con la que se asume esta nueva misión es completamente distinta y nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos. Nos referimos a la habilidad de la influencia, que utilizan los líderes movilizadores y creativos para “mover” a su equipo de trabajo y orientarlos hacia los objetivos trazados.

En este sentido, Covey plantea que para influir poderosamente en los otros, existen tres formas básicas que un líder debe considerar:

Predicar con el ejemplo (lo que los demás ven)
Construir relaciones sanas y comprensivas (lo que los demás sienten)
Ser un mentor (lo que los demás oyen)

PREDICAR CON EL EJEMPLO

Autodominio emocional

Los líderes son puestos a prueba especialmente en momentos de alta tensión. Es allí donde se puede apreciar su forma de reaccionar. Si lo hace de manera negativa y explosiva, el mensaje que entrega es la de un directivo que no posee autodominio y muestra que esa es la respuesta con la que los demás pueden operar. La sugerencia es que un líder se mantenga centrado, sereno y se eleve más allá de las circunstancias, por muy conflictivas que éstas sean. Esta actitud inspira y hace que los otros lo imiten y se sientan seguros de actuar de forma similar.

Reacciona con paciencia

Frente a una dificultad, obstáculo o conflicto, es necesario que el líder se muestre paciente y con templanza. Esto dará seguridad a su equipo, ya que es una actitud que permite observar la situación desde otra perspectiva, con mayor amplitud y serenidad.

Actúa con coherencia

El líder que actúa como piensa y como siente, se vuelve creíble y respetado para todos quienes lo rodean. No hay nada más poderoso e inspirador que observar esa coherencia, ya que permite el aprendizaje, el crecimiento y la motivación profunda.

Cumple tus promesas

Las relaciones entre los seres humanos están basadas en la confianza. Y para ser un líder confiable, es clave cumplir con las promesas, compromisos y resoluciones establecidos con los demás. Esta actitud es muy valorada por las personas y al mostrar esta coherencia en el actuar, el nivel de influencia aumenta considerablemente.

Concéntrate en tu círculo de influencia

Hay líderes que se dedican continuamente a criticar el sistema, a la organización y los procesos en los que están insertos. Sin embargo, esto puede convertirse fácilmente en una queja, que poca utilidad posee en términos prácticos, pues no resuelve ninguno de los problemas detectados. Por lo tanto, los líderes que deseen producir una influencia positiva, deben enfocarse en resolver aquello que está bajo su campo directo de acción. Con una mirada renovada y una acción atrevida, podrán crear nuevas realidades y soluciones.

Muéstrate cercano y empático

Las personas y los equipos de trabajo responden de forma positiva frente a líderes carismáticos, cercanos, verdaderos, alegres y que tienen la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Por lo tanto, desarrollar la habilidad de la cercanía y la empatía es un aspecto crucial para quien desee convertirse en un líder positivo y que movilice a los demás.

CONSTRUIR RELACIONES SANAS Y COMPRENSIVAS

Cree en los demás

Un líder debe confiar en su equipo de trabajo y conocer las fortalezas de cada uno de sus miembros. Lo ideal es que esto se converse de forma privada y si es que existe una brecha que deba ser superada, se establezca un plan de trabajo para adquirir una habilidad, actitud o conocimiento. En la relación diaria esta mirada será crucial, pues permitirá que las personas también crean en sí mismas y tengan la seguridad de que hay alguien que también confía en ellos. Este contexto emocional es altamente influyente en los grupos y ambientes laborales.

Escucha y comprende

Un buen líder se dedica a escuchar y comprender, a ponerse en el lugar del otro, a observar qué es lo que necesitan de ti y en qué lo puedes ayudar. Sólo después de hacer este ejercicio, podrás pedir ser comprendido. Cuando se da una respuesta comprensiva se adquiere una mayor claridad sobre los sentimientos y dificultades del otro y se construye una confianza real en la relación.

Actúa de forma asertiva

Las relaciones interpersonales de trabajo a veces se ven afectadas por algunos roces o tensiones. Cuando se produzca algún mal entendido, es importante que el líder tome la iniciativa para aclarar el tema en cuestión. Debe hacerlo con buen ánimo y con sinceridad, sin juzgar o menospreciar al otro. Si es necesario, el líder debe admitir sus errores y disculparse. Esto permitirá mantener el nivel de confianza e influencia en la persona y en el grupo.

SER UN MENTOR

Enseñar y compartir el conocimiento

Cuando un líder tiene experiencia es recomendable que para lograr influencia en los demás, tome una actitud de generosidad respecto a su propio conocimiento. El líder debe ser un instructor que con paciencia va formando a su equipo de trabajo, lo que produce en las personas un sentimiento de seguridad interior, respeto y afecto.

Involucra a los demás en proyectos importantes

Si quieres conseguir el compromiso de los demás, una técnica para lograrlo es que ellos se involucren en proyectos que tengan un sentido relevante. Los proyectos son significativos cuando las personas participan desde el origen en las etapas de concepción creativa y planificación estratégica, y si además son por alguna causa noble, adquieren una importancia mayor.

Permite que el error sea parte del aprendizaje

Cuando se delega una tarea importante en alguien del equipo, el mensaje que entrega el líder es la confianza en la potencialidad del otro. En este proceso, es importante que se acepte que el error es parte del aprendizaje. Si bien, no debe ser una conducta reiterativa por negligencia del responsable, sí es positivo que el líder utilice esta circunstancia como una forma de crecimiento y de aprendizaje para todo el grupo de trabajo.

*”El liderazgo centrado en principios”, Stephen R. Covey. Editorial Paidós.