Nos levantamos y nos acostamos escuchando noticias negativas, dramáticas, tristes, desesperanzadoras. Nos muestran cada día lo peor del ser humano. Y qué lejos estamos de sentirnos bien consumiendo ese tipo de contenidos. Se han estudiado los principales significados que buscan las personas y son los siguientes: realización, belleza, pertenencia, creación, deber, inspiración, libertad, armonía, justicia, unicidad, redención, verdad, validación, asombro. Si volvemos a leer lo que buscamos y los que nos une como seres, es justamente lo elevado y lo positivo.

En este contexto, las empresas y organizaciones construyen mensajes cada día. Muchos de los ejecutivos de las distintas áreas consideran que la elaboración de los contenidos es casi obvia y no le atribuyen ninguna importancia. De esta forma, los mensajes “son”, “están”, “aparecen”, pero nadie se ha preguntado qué significados están entregando, si son negativos, si son movilizadores, si realmente apoyarán la estrategia y plan de acción trazado. El problema es que muchas veces se olvidan de aquello que buscamos, que nos une y que nos inspira, y por el contrario se enfocan en una comunicación de tipo impositiva, jerárquica, racional y fría.

El gran desafío es comunicar en positivo desde los recursos humanos, el marketing y la cultura interna. Al momento de transmitir una idea, de apoyar procesos de cambio y transformación valórica, hay que trabajar desde las historias positivas, alegres, esperanzadoras, que se basen en buscar ese vínculo emocional que persigue el sentirse identificado, comprender y comprometerse con las nuevas causas a las que se les está invitando.

El uso consciente de las palabras es una pista crucial. El lenguaje positivo transmite una magia especial que no estamos acostumbrados a recibir. Por ello, al momento de pensar una campaña o de establecer un tono estratégico, hay que dedicarle tiempo a ver qué mensajes se están difundiendo y de qué forma. La comunicación de historias positivas e inspiradoras son claves para el éxito de campañas internas.