¿Qué hace que asociemos el blanco a la pureza?, ¿por qué el amarillo nos da la sensación de vitalidad? Varias investigaciones han concluido que cuando estamos frente a un color determinado, el cerebro procesa esa información logrando afectar nuestro estado de ánimo y generando cierto tipo de emociones. Es la llamada “psicología del color”, que se debe considerar para tomar decisiones más estratégicas cuando tengas que decir temas relacionados con el diseño.

Cada persona tiene una respuesta subjetiva a las tonalidades. El naranja puede ser tu color favorito y a su vez, el que más desagrada a otros. Sin embargo, cuando se estudiaron las respuestas particulares a estos estímulos y se combinaron con la psicología, se logró establecer que hay reacciones –o emociones¬– que son predecibles. Esto quiere decir que, por más que cada individuo tenga su propia interpretación de un color, hay respuestas que son compartidas o comunes.

Ángela Wright, psicoanalista y psicoterapeuta, comenzó a estudiar estas asociaciones en 1970 y hasta la fecha, es uno de los más importantes referentes en torno al tema. La investigadora tomó los once colores básicos y les asignó propiedades psicológicas que aquí te contamos:

ROJO
Representa la fuerza, calidez, supervivencia, lucha. Es un color que atrapa fuertemente nuestra atención, lo que produce una sensación estimulante y de alegría. Sin embargo, también se asocia al desafío y a la agresión por el impacto visual que genera.

AZUL
Es el color de la mente, del intelecto, la inteligencia, la comunicación y la confianza, y por lo mismo, también puede provocar la sensación de frialdad. Tiene un efecto totalmente opuesto al rojo, ya que potencia el pensamiento claro, calmo y ayuda a la concentración.

AMARILLO
Evoca el optimismo, confianza, fuerza emocional, autoestima y creatividad. Lo negativo es que también se relaciona con la irracionalidad, el miedo y la ansiedad. Es un color que estimula lo emocional.

VERDE
Lo obvio es que se le relacione a lo natural y a la conciencia ambiental, pero también representa la armonía, el balance, la tranquilidad. En algunas de sus tonalidades provoca la sensación de aburrimiento y debilidad.

VIOLETA
Se asocia a la contención, la autenticidad y verdad. Es el color de la espiritualidad, por lo que se relaciona con la introspección. Cuando se usa en exceso puede provocar rechazo, requiere de equilibro para lograr la sensación de armonía que evoca.

NARANJA
Representa calidez, seguridad, abundancia, prosperidad y diversión. Al ser una combinación entre rojo y amarillo, genera sensaciones físicas y emocionales positivas. Cuando se abusa de este color, tendemos a asociarlo con inmadurez y falta de valores intelectuales.

ROSADO
Es el color de la tranquilidad física, el cuidado, calor, feminidad y amor. Aún cuando tiene tintes rojos, no activa físicamente sino que produce un efecto calmante. En sus distintas tonalidades, también se asocia a la debilidad física.

GRIS
Es la única tonalidad que se asocia a la neutralidad psicológica, y como representa la “falta de color”, tiende a deprimir. Su uso intenso indica miedo y falta de confianza, pero si se combina con otras tonalidades, actúa como moderador.

NEGRO
Evoca sofisticación, elegancia y seguridad emocional, pero al representar la falta de luz, resulta ser amenazante para muchos. Crea una percepción de peso y logra comunicar con claridad absoluta, sin matices.

BLANCO
Representa la higiene, esterilidad, pureza, sofisticación, sencillez y eficiencia. Visualmente crea una percepción de espacio, pero también evoca emociones negativas como la frialdad o la sensación de barrera con otros.

CAFÉ
Es el color de la seriedad, naturaleza y apoyo, por lo tanto, también se relaciona a la falta de humor y pesadez. Tiene la seriedad del negro, pero es más cálido y suave, por lo que genera mayor cercanía y confianza.

UN MUNDO DE OPORTUNIDADES
Resulta que estás en el proceso de crear el sitio web de tu empresa y debes definir el color de la página principal, ¿crees que debes dejar pasar esta información? Te sugerimos que no.

Si miramos a nuestro alrededor, veremos que todos los objetos, marcas y logos están asociados a un determinado color y eso no es casual. Esta teoría puede ayudarte a tomar buenas decisiones en todo ámbito, desde la tonalidad de las paredes de tu lugar de trabajo hasta el colorido del logo de tu empresa, todo depende de la sensación que quieras generar.

Nuestra aproximación con todo lo que nos rodea está dada por las emociones, y los colores nos ayudan a definir “qué sentir”. ¿Qué quieres comunicar?, si tu mensaje fuera un personaje, ¿qué características tendría? Éstas son algunas de las preguntas que ayudan a construir marca e identidad, y que deberás aplicar a todos tus procesos, y desde ahí lanzarte a definir las tonalidades que responderán a ellas.

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