Lo único seguro en el mundo actual es el cambio permanente. Empresas e instituciones se ven, muchas veces, obligadas a transformar sus modelos de negocios, de relaciones y de comunicación para poder sobrevivir. Y es, justamente, el diseño, un área que puede aportar sustantivamente a que estos procesos se realicen de forma más amable y orgánica, incorporando sus procesos creativos, su mirada y su análisis estratégico. Aquí resumimos 7 principios de diseño claves, cómo por ejemplo el de adaptarse a circunstancias cambiantes a través de los aprendizajes que nos aporta el diseño.

1. CLARIDAD
El diseño se inicia teniendo una gran claridad acerca de la situación actual, el estado al que se quiere llegar futuro y el terreno que se encuentra entre ambos. En las empresas, es necesario hacer una evaluación honesta sobre la situación existente, que es el punto de partida, para crear una visión clara del estado futuro y cuál es el significado del éxito. Hay que recordar que la claridad no sirve para objetivos pequeños o de corto plazo.

2. INSPIRACIÓN
En todo momento de cambio es fundamental la inspiración para encontrar nuevas soluciones a los desafíos que plantea la transformación. Para ello es recomendable estudiar cómo lo han hecho otras empresas, casos de éxito y de fracaso, siempre con el ánimo de aprender y aplicar el conocimiento.

3. ALINEACIÓN VISUAL
Es muy importante desarrollar una alineación visual en la organización, mostrar dónde estamos y hacia dónde queremos llegar. Visualizar ese futuro y tener claro de forma gráfica y mental cuáles son los pasos a seguir.

4. CO-CREACIÓN
En procesos de transformación, para lograr el compromiso profundo de las personas es necesario desarrollar actividades de co-creación, ya que los colaboradores apoyan lo que ellos ayudan a construir. La co-creación posibilita generar una atmósfera y un contexto apropiado al interior de la empresa, y contar con un ejército de voluntarios entusiastas en vez de un grupo de enojados huelguistas.

5. CONFIANZA
La ambigüedad y la incertidumbre son subproductos naturales del cambio. El antídoto para resistir es la confianza, que es el resultado de una comunicación fluida en la organización, metas compartidas y una historia de promesas cumplidas. Por ello, es clave establecer una comunicación abierta y estructurada del programa, que muestre los avances, los éxitos y también los obstáculos. Hay que recordar que la confianza no exige la perfección, pero sí requiere que se entreguen respuestas de forma transparente y ordenada.

6. ARMONÍA
Un buen diseño tiene por principio que ser armónico, pero no sólo a nivel gráfico, sino que también respecto a la estrategia en la que se inserta y al público al que va orientado. En las organizaciones se parte desde la base que son sistemas en equilibrio, y que cuando se produce un cambio, no en todas las áreas se introducirá de la misma forma. En algunas partes, se requerirá reforzar y apoyar este proceso para asentarlo de forma estratégica y definitiva.

7. FRACASAR PARA EL ÉXITO
El diseño se basa es intentar una y mil veces hasta conseguir materializar el concepto deseado. En ese sentido, muchas de las ideas iniciales son un fracaso y son parte del camino hacia el éxito. Las organizaciones también pasan por el mismo proceso cuando están en fases de transformación. El fracaso repetido es una característica fundamental del cambio exitoso, y hay que dejar atrás la mentalidad que busca resultados rápidos, sin errores y sin aprendizajes.