¿Cuántas veces te ha pasado que no has avanzado nada en tus tareas diarias y te das cuenta que se te ha ido la mañana?, y te preguntas “¿qué hice durante todas esas horas?”. Perder el tiempo es una de las actividades más recurrentes en los seres humanos, especialmente en ambientes infoxicados y colmados de estímulos que dificultan la concentración. 

El no poder cumplir adecuadamente nuestras funciones laborales nos produce estrés, ansiedad, nerviosismo y preocupación. Si quieres resolver esta situación en tu vida, te entregamos algunos consejos para poner en práctica desde este momento. 

1. Levántate más temprano: Si tu día empieza antes, tendrás la posibilidad de hacer todo con más tranquilidad, tanto en tu hogar como en tu trabajo. Aprovecharás la mañana y podrás terminar aquello que requiere de más concentración, pues a esa hora no recibirás llamados ni interrupciones por chat. Así comienzas la jornada con avances significativos y eso te dará energía para continuar por más.

2. Haz ejercicio y aliméntate bien: Mantener una actividad física regular ayuda a que el cuerpo libere endorfinas y se despeje la mente, junto con tener un óptimo estado de atención para asumir tus labores. La alimentación saludable también ayuda a fomentar la concentración, ya que si tu estómago ha ingerido grasas y un exceso de azúcares, te sentirás más adormilado y lento. Por tanto, incorpora hábitos sanos en tu rutina y tu rendimiento se elevará.

[bctt tweet=”Para ser más productivo deja el teléfono a un lado al momento de trabajar, ponlo en silencio “]

3. Fija metas diarias: Hacer una lista con todo lo que tienes que hacer y asignarle prioridades es una de las claves para aumentar la productividad personal. Analiza los pendientes y sé realista al momento de establecer plazos. Reordena diariamente y recuerda que tienes que dejar un espacio para los imprevistos de siempre.

4. Identifica tus horas de más claridad y motivación: Hay personas que funcionan de maravillas a primera hora, otras durante la tarde, y están aquellos que tienen su mejor peak de creatividad en la noche. Obsérvate y anota en qué horario te sientes más claro y con mayor cantidad de energía. Si la mañana es tu mejor compañera, la recomendación es levantarse más temprano y empezar a trabajar cuanto antes. Adáptate a tus ritmos vitales y enfócate en tareas complejas en los momentos en que te sientas más energético y con más ideas.

5. Evita distracciones: El Watsap y las redes sociales nos hacen perder la concentración una y otra vez durante el día, en especial los grupos que publican y responden en cadena. Una buena idea es dejar el teléfono a un lado al momento de trabajar, ponerlo en silencio y establecer horarios para revisar Facebook, Instagram, Watsap, etc. (Por ejemplo: mirarlo cada una hora).

6. Ordena tu lugar de trabajo: Desempeñarse en un ambiente desordenado afecta la concentración y facilita la dispersión. Visualmente genera un cierto nivel de estrés y ansiedad, ya que te encuentras con papeles, carpetas y proyectos relacionados a temas diversos y eso te saca de tu foco. Dedica 5 a 10 minutos diarios a ordenar tu puesto, para que tengas a mano los documentos y materiales que ocuparás. De esta forma, ahorrarás tiempo y energía.

[bctt tweet=”Para ser más productivo enfócate. Coloca todas las fuerzas en una sola actividad, concentradamente hasta conseguirlo “]

7. Enfócate en lo importante: Si sólo nos orientamos a responder lo urgente, nos daremos cuenta que ese programa notable que anhelamos concretar queda guardado en el último rincón de nuestro escritorio. Hazte el tiempo para dedicarte a desarrollar proyectos que agreguen valor y que marquen sustantivamente una diferencia en tu proyección profesional. Lo urgente debe ser atendido de forma acotada, precisa y de la manera más rápida posible.

8. Comienza con lo más complejo: Nos cuesta partir. Los expertos aconsejan que hay que empezar con lo más difícil, lo que requiere la mayor concentración, ideas y creatividad. Por eso, empieza tu día asumiendo aquello que no es tan agradable y lo que te va a exigir el máximo. Organízate y obtendrás buenos resultados.

9. Haz una tarea a la vez: Para ser más productivo una de las lecciones más relevantes es la de enfocarse. Esto quiere decir colocar todas las fuerzas en una sola actividad, concentradamente hasta conseguirlo. Sin embargo, lo que nos resta eficiencia es que creemos que si hacemos diez cosas a la vez, abrimos un tema, un email, un archivo, una planilla, atendemos llamados telefónicos, salimos a una reunión, seremos más resolutivos. Sucede todo lo contrario, al final del día observas que no avanzaste nada. En cambio, cuando focalizas tu atención en una sola tarea a la vez, eres más rápido y eficaz para terminarla, pues pones tus capacidades cognitivas, emocionales y físicas al servicio de cumplir esa meta.

10. Revisa tu email en horarios establecidos: Para evitar la dispersión y la interrupción de lo que estás haciendo, es aconsejable chequear el email en horas específicas. Así previenes la inquietud y la ansiedad por resolver otras situaciones que aparecen en los nuevos correos y que te sacan del foco de tu trabajo. Mantén el orden mental ante todo, ya que esto te dará la posibilidad de asumir tus funciones con tranquilidad.

11. Aprende a decir que no: Así evitarás estar “sobrevendido” con reuniones, pendientes interminables y un estado de intranquilidad y ansiedad enorme. Sé realista y analiza cuál es la carga real de trabajo que puedes asumir, conoce los tiempos que demoras para completar tus tareas y a no estar siempre disponible para resolverle los problemas a los demás.

12. Haz pausas: La mente y el cuerpo físico necesitan períodos breves de descanso entre tareas, para volver a retomar un ritmo armónico y sereno. Con la cabeza más despejada, un buen té en la mano y algunos ejercicios para activar la musculatura, te sentirás más repuesto para seguir adelante con nuevos retos. Cada persona es diferente, pero se sugiere que cada una hora es sano parar unos 5 minutos. Mantén buenos hábitos en tu día laboral, tómate el tiempo para almorzar y trata de no conversar de trabajo en ese espacio. Relájate, ríete y diviértete. Llegarás con más energía para la tarde.

13. Comprométete públicamente: Cuando ya tengas el listado de tus pendientes, comparte la planificación con tus compañeros y jefatura. Esto permitirá que tengas una “presión positiva” para sacar adelante tus tareas. Si ves que no puedes llegar a tiempo, renegocia los plazos de entrega con antelación, pide ayuda y delega.

14. Planifica el día de mañana: Antes de terminar tu jornada laboral, incorpora el hábito de revisar cuánto de tu listado lograste cumplir y organiza lo que tendrás que hacer al día siguiente. Esta práctica es muy útil, porque puedes crear una estrategia inteligente para afrontar los nuevos desafíos y estar más preparado para los imprevistos que aparecen cuando uno menos los espera.

15. Duerme bien y no te lleves trabajo a la casa: Para rendir bien es imprescindible un buen dormir. Cada persona tiene su propio ritmo circadiano, es decir, las horas que necesita el organismo para reponerse, fijar y registrar los aprendizajes, descansar los órganos. Cuando estés en tu hogar aprovecha de disfrutar con tu familia, amistades, de un tiempo a solas, algún pasatiempo o lo que sea que te haga desconectarte de lo laboral.

Te invitamos a poner en práctica al menos uno de estos tips para aumentar la productividad personal. Verás que hoy mismo te sentirás mejor y en unas tres semanas ya formará parte de tus nuevos hábitos de calidad de vida laboral ¡Suerte! 🙂

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